Desde que llegamos a Perú, cada uno de sus rincones se descubrÃa ante nuestros ojos con imponentes atractivos, tanto naturales, paisajÃsticos, como históricos y culturales. Cada nuevo espacio, cada nuevo lugar al que asistÃamos, nos daba la bienvenida al ritmo de la tradicional “Marinera Peruana“.
Y es quizás la zona norte del paÃs la que atesora los mayores descubrimientos arqueológicos de los últimos años, legado las culturas pre-incaicas, como las Moche, Lambayeque (Sicán), la Chimú y Chachapoya, algunas sobre las cuales ya les he contado con anterioridad, y la mayor oferta museográfica.
AsÃ, por ejemplo, además del Museo Tumbas Reales de Sipán, en Lambayeque se encuentra el Museo Arqueológico Nacional Brüning, uno de los pioneros en la presentación organizada de los pueblos originarios del norte de Perú. En él se expone, justamente, la obra de su fundador, Hans Heinrich Brûning, un fotógrafo alemán que llegó al paÃs a principios de 1870 y por más de 50 años se encargó de retratar la cultura viva peruana, que permanece inmutable como herencia cultural del pueblo en sus fotografÃas.
Además, el Museo posee una valiosa colección de objetos arqueológicos y de materiales del arte y la destreza de los antiguos orfebres peruanos. Entre las piezas más notables se encuentran máscaras funerarias, coronas, orejeras, narigueras, collares, pectorales, vasos ceremoniales, entre otros que fueron utilizados por la cultura Lambayeque.
El Museo Brüning tiene cuatro pisos en los que se expone el documento fotográfico retratado por el fundador, organizado de manera secuencial y didáctica con el objetivo de resaltar el proceso precolombino, con énfasis en el ámbito regional y en el protagonismo de un pueblo que ha proporcionado importantes aportes a la cultura nacional.
En conclusión, desde el Museo se transmite y reitera el mensaje de una sociedad que a pesar de reposar en el pasado vive en el presente.
Fuente: Teleaire.com




