Actualmente las posibilidades de visitar la isla son múltiples y dependen del tiempo, interés y capacidad de gasto viajero.

Una buena proporción de turistas hacen un recorrido breve, que forma parte de un circuito con otras islas como Amantani y Uros. Sin embargo, otro número importante elige quedarse a pasar una o dos noches en alguna casa hospedaje familiar, lo que sigue siendo una experiencia muy trata. Subsiste la visita tradicional, que lleva directamente al turista al centro del poblado ene le sector de Chuño Pampa, pasando por restos preincas y permitiéndole observar un entorno paisajístico espectacular. Recientemente, dos sectores de la comunidad, llamados Huayllano y Collino, han desarrollado un producto distinto, que comienza con la bienvenida en la que se ofrecen muy buenos platos de gastronomía local en un bufet donde se lucen las truchas, las papas, la quinua, las ocas, entre otros productos propios.

La visita continua, guiada por comuneros muy bien informados, y se detiene en los diversos sitios  arqueológicos. Allí se realiza un pago a la Pachamama, de importante significado para la religiosidad quechua. El atardecer en el lago regala al viajero imágenes probablemente nunca vistas, que traen un mensaje hipnótico sobre el valor de la naturaleza, en medio de un silencio que llama a la meditación.
Luego de una cena ligera, los viajeros son recibidos en las casas familiares, donde los espera el calor de una buena cama y una conversación siempre interesante, antes de descansar.

El gran tema del día siguiente es el conocimiento del tejido tradicional en todas sus fases, asi como la posibilidad de adquirir piezas en que verdad son únicas, dentro del vasto mapa del tejido tradicional del sur andino.

Tags: ,