La experiencia de comer sin cubiertos en Lima
En Sonccollay (con el corazón, en quechua) no hay cubiertos, se come con las manos para potenciar las sensaciones y descubrir el sabor original de los alimentos más frescos. Esto hace del restaurante una experiencia única para el comensal, que rescata la cocina pre inca preparada de la manera más sana, sin aceite, ajo, cebolla, pimienta o aderezos que ocultan sabores naturales. Para cocinar, Bustamante, que no es chef sino ‘waykukña kamayoc’ (maestro de cocina), emplea leña de eucalipto para calentar las piedras, sobre las que asa diversos cortes de alpaca y camarones, cuy, pato, gallina y pez espada.
Para Bustamante Cano, en Perú y Sudamérica “se encuentra el puente que nos lleva desde el mundo antiguo y el hoy, hacia el único camino posible para la humanidad en el futuro inmediato. Volver a ser hermanos.” Y es que tras años de estudios, el maestro de cocina sostiene que al investigar la matriz de la cocina preincaica se encuentra la raíz de la gastronomía mundial. “Piensa en una nación y en su historia está nuestra misma forma de cocinar. Asados sobre roca volcánica, al palo, sobre brasas ardientes, ahumados… el fuego, las piedras calientes, los generosos chupes y guisos en olla de barro”, sostiene y agrega: “Estas viejas formas de cocina son sabias, naturales al ser humano y libres de los venenos que hoy se ingieren. A la vez, la culinaria con ingredientes nativos es más rica como alimento. Podemos rescatar el equilibrio en nuestra relación con Pachamama, Madre Tierra, y Wiracocha, el Gran Padre, las energías del Universo.”
Fuente: Teleaire.com
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