Para el visitante en Chan Chan, quizás lo que más sobresalga de la ciudadela sean sus muros decorados, con altorrelieves de formas geométricas, con dibujos de peces y aves en las paredes de patios, en colores como el rojo, el ocre y el amarillo, predominantemente, pero también las ruinas de las construcciones que cumplieron la función de almacén, el cementerio, el huerto y el espacio dedicado a la religión de la cultura del lugar.

La ciudadela de Chan Chan es en la actualidad un centro arqueológico de la República de Perú, que está ubicado en la ciudad de Trujillo. Tal como nos contó nuestra guÃa durante el recorrido, fue la capital del reino Chimú, cultura que vivió su época de apogeo allá por los años 1000 a 1470 después de Cristo. Hasta la llegada de los Incas, ésta ciudad construida de barro se constituyó en el asentamiento más importante de la región.
Entre otras cosas, se destacó por su sistema de riego formado por canales, sumamente interesante. Por la forma en que está organizada, los investigadores creen que hubo muchas clases sociales habitando la ciudad. Esto se deduce, por ejemplo, por las altas murallas con un solo acceso, probablemente para facilitar el control de quienes ingresaban a su interior.
Lo cierto es que en las Ruinas de Chan Chan, la metrópoli de adobe más grande de América del Sur, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1986, la cultura y sabidurÃa de un pasado ancestral se reúnen bajo el caliente sol del norte peruano.
Fuente: Teleaire.com
