La decisión de prohibir los vuelos de helicópteros hacia la ciudadela inca de Machu Picchu, fue tomada por el gobierno regional de Cusco.
El fin último de la medida del gobierno regional es proteger el que es el primer destino turístico dentro del Perú y, en particular, a su fauna autóctona que corre serios peligros a causa de los ruidos que producen las aeronaves camino a Machu Picchu.
Así las cosas, y según la ordenanza regional que fue publicada en el diario oficial El Peruano, desde Cusco establecieron la prohibición de todos los vuelos en una área que comprende 32.592 hectáreas de superficie que, además de incluir a la ciudadela sagrada de los Incas, abarca zonas cercanas en las que habitan animales silvestres.
Para los que no tienen en cuenta custiones geográficas y de distancia, la ciudadela de Machu picchu está ubicada en la ceja de selva de la ciudad de Cusco, a aproximadamente 500 kilómetros de Lima, en dirección sureste.
Sobre el tema, el jefe del parque arqueológico de Machu Picchu, Fernando Astete, dijo que “el sonido de las hélices de los helicópteros afecta principalmente el hábitat del ‘gallito de las rocas’ y del ‘oso de anteojos’”, y agregó que “las hélices de los helicópteros vibran y asustan a estos animales silvestres y a otras 50 especies más que han vivido cerca a Machu Picchu desde siempre como guanacos y vicuñas”.
Los últimos datos con que cuentan arrojan una cantidad de osos de anteojos en Machu Picchu de 40 animales.
Fuente: Teleaire.com

