A tan sólo 15 kilómetros hacia el norte de la ciudad de Cusco se ubica el denominado “Valle Sagrado”, un lugar en donde la belleza natural se combina con ese halo entre místico y misterioso para envolver a todo aquél que se hace presente en el lugar.

Quizás sea la paz y tranquilidad que transmiten los árboles, en su mayoría eucaliptos, o el sonido del río Urubamba a su paso lo que transmite esa calma mística característica del Valle Sagrado. Además, por estar a casi tres mil metros de altura sobre el nivel del mar, genera una sensación particular en el cuerpo, producto de la altitud y del clima, que se diferencia según si se está en época de lluvias o de sequía en la región.
La primera de esas estaciones se produce entre los meses de noviembre y abril; por consiguiente, los restantes meses del año corresponden a la época seca. Esto es importante tenerlo presente a la hora de planificar una visita al Valle Sagrado, sobre todo si no se quiere padecer las abundantes lluvias, que parecen ser mensajes de los antiguos Incas.
Y si durante la estación lluviosa los cerros y montañas se cubren de vegetación, durante el tiempo que corresponde a la época de sequía los mismos montes cambian su colorido por tonos ocres y tierra, y el aire se vuelve sumamente seco, por lo que es prudente humectar las pieles antes de salir al exterior, porque las pieles comienzan a deshidratarse con suma facilidad.
Y por las noches, el frío se hace sentir en cualquier época del año, por lo que es recomendable llevar consigo siempre un abrigo con qué cobijarse.

Fuente: Teleaire.com

Tags: , , , , , , ,