Hoy les contaremos de nuestra experiencia en Cusco, la gran ciudad de estirpe inca del Perú, desplegada en América del Sur.
Esta maravillosa ciudad peruana, acopla la cultura occidental proporcionada por España, y muestra hoy al mundo entero su majestuosidad y esplendor, para el orgullo de todos los oriundos y para la admiración de cuantos la visitan, declarado como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO y Capital Arqueológica de Sud América.
Lo cierto es que históricamente, la ciudad de Cusco fue centro del gobierno de las cuatro regiones más extensas del fabuloso Tahuantisuyo, que logró abarcar gran parte de países como Argentina,
Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú.
Después de ser conquistada por los españoles, Francisco Pizarro fundó la ciudad de Cusco en el año 1534, más precisamente el 23 de marzo, llegando a ser una ciudad grande y mestiza, para lo cual se le dio el nombre de “la muy noble, muy leal cabeza de los reinos del Perú”. Hoy declarada también, “Capital Arqueológica de Sud América”.
Allí, en Cusco, se puede visitar el Coricancha o Templo del Sol, que es el principal centro inca donde se rindió culto a sus deidades principales, como el dios sol, la luna, el rayo, el arco iris y las estrellas. Sobre las bases de este recinto se construyó el convento y templo de Santo Domingo.
Después, a tan sólo 2 kilómetros de Cusco, se puede conocer el saqsaywaman, que es el complejo arqueológico de dimensiones ciclópeas, de factura inca. Consta de tres plataformas superpuestas que tiene un promedio de 360 kilómetros de largo.
Fuente: Teleaire.com

