Llegar a la cúspide del Volcán Misti es una fascinante hazaña que puede realizarse en tan sólo 2 días. ¿Te animas a vivir esta aventura? En Arequipa, la segunda ciudad más poblada del Perú, se encuentra este bello volcán en estado inactivo que a su vez representa el paisaje que identifica el lugar. Anteriormente ya te habíamos contado que Arequipa es denominada como “La Ciudad Blanca”, pero vale la pena recordar que este apelativo viene desde la época de la colonia española, sus casas son edificadas con el sillar, lava sólida y blanquecina extraída de las faldas del volcán. Se puede llegar allí vía vuelos a Lima.

Arequipa – El Misti volcano por Dixie_Flatline
El Misti, nombre quechua que significa “señor”, tiene una altura de 5,822 metros. Por su forma de cono perfecto y poca nieve en la cima, es atrayente para los entusiastas alpinistas. Actualmente no representa peligro ya que de vez en cuando exhala algunas tímidas fumarolas, pero nada importante. Sin embargo en una posible avalancha, la ciudad sería afectada por encontrarse en el cauce natural al pie del Misti. La última gran erupción se produjo en el siglo XV, mientras que en 1870 se limitó a emanar abundante humo.
En una temporada buena, desde Arequipa también se pueden visualizar otros volcanes, como el Pichu Pichu (6,075 metros) y Chachani (5,669 metros). Destaquemos también que Arequipa conserva en su arquitectura toda la presencia e idiosincrasia española, tal es así que el mismo Miguel de Cervantes escribió: “Arequipa, la ciudad de la eterna primavera”.

Peru, El Misti por leander.canaris
Sigamos hablando del volcán en sí. La ascensión al cráter es agradable, porque los escaladores no son expuestos a un extremado clima glaciar ni a un terreno muy agreste, y una vez en la cumbre, se puede apreciar claramente la ciudad. ¡Qué vista para más maravillosa! Para realizar este ascenso se requiere de una buena condición física, guías y encontrarse en forma para una travesía de dos días. Se calcula que son 12 horas de ascensión caminando, en recorridos de varios tramos. Al llegar a los 4.610 metros sobre el nivel del mar se pernocta. El descenso, mucho más fácil, sólo demora 3 a 4 horas. Vale la pena esta experiencia emocionante.
Las crónicas incaicas comentan que el Misti erupcionó en 1,466 durante el mandato del Inca Yupanqui, quien ofreció rogativas religiosas para que este apu (montaña) calme su ira. Para este fin se sacrificaban víctimas humanas como la momia “Juanita”, niña de 12 años, cuyos restos fueron encontrados y están siendo sometidos a pruebas de ADN. La mística incaica contaba para tales prácticas, con santuarios en las partes altas de los volcanes.

Finalmente nos queda decir que el Volcán Misti tiene como algunos de sus componentes el pómez, líticos en fragmentos y sedimentos, y los cristales, granos que sólo son percibidos a través del microscopio.
