Cuando uno visita Machu Picchu no debe olvidar que está recorriendo un sitio histórico y arqueológico único, está pisando suelo de “la ciudad sagrada de los incas”, y con el respeto que merece aquella cultura, sólo resta admirar una de las maravillas construidas por los hombres.
Para muchos apasionados de éste precioso legado histórico, social y cultural, Machu Picchu puede ser denominada también “la ciudad de los andenes, las escalinatas y las fuentes de agua”, ya que hay más de cien escaleras, muchas de las cuales tienen cien escalones, o incluso más, hay innumerables estanques y fuentes de agua, o “pacchas”, tal el vocablo regional, y también canales y desagües perforados en la roca, que interconectan los anteriores por doquier.
Para los que estén pensando en viajar a Machu Pichu y quieran saber con qué se van a encontrar una vez allí, les anticipo que los especialistas dividieron la zona para su análisis en tres sectores fundamentales: ellos son el Barrio Sagrado, que comprende el Intiwatana, el Templo del Sol y la Habitación de las Tres Ventanas, el Barrio de los Sacerdotes y la Nobleza, en lo que sería la zona residencial de la ciudadela Inca, y el Barrio Popular, en el sector sur de la ciudad, en donde se disponían las viviendas de la gente común.
Algo particular de éste destino turístico del Perú es que en todas las construcciones de Machu Pichu está presente el estilo arquitectónico de los Incas, que se puede apreciar en la perfecta disposición de los muros de piedra regulares, por ejemplo. Por tanto, Machu Pichu es el legado Inca vivo más impresionante de nuestra contemporaneidad.
Fuente: Teleaire.com




